955 54 11 22 | 959 89 95 06 info@voes.es
 

“… siendo competencia de los servicios de la AEAT la valoración de las pruebas aportadas”. Como véis, ellos tienen la última palabra al respecto.

Ya que la deducibilidad en el IVA y en los rendimientos (IRPF) no se tiene en consideración los mismos criterios, lo que vale para un impuesto no sirve para el otro. En consecuencia, ¿cómo será entonces en cada impuesto?. Es por ello, que vemos este post de cómo deducir los gastos de un coche siendo autónomo, esperamos que no te queden dudas.

¿Esto tiene algún sentido?   

Con respecto al IVA

Primero, un ejemplo claro de lo que vamos a indicar lo tenéis en la respuesta que la Agencia Tributaria dio a la consulta vinculante núm. V1930-05. Un profesional de la abogacía preguntaba “Posibilidad de deducir en el Impuesto sobre el Valor Añadido y en IRPF  la adquisición de un  vehículo”

Según la respuesta ofrecida por Hacienda, 50 % del IVA que soportes en la adquisición y mantenimiento de tu vehículo.  Por lo tanto, siempre y cuando puedas demostrar que lo utilizas en tu actividad económica.

 

¿Cómo lo puedes demostrar?

 

Presentado un listado de tus clientes y poblaciones donde residen, agenda de visitas (no te admitirán una agenda cumplimentada de un día para otro, deberás ir gestionándola poco a poco), visitas acordadas con mails, documentos, presupuestos aceptados en los que conste dónde se presta el servicio o dónde se entrega la mercancía…

Todo aquello que justifique te desplazas en tu vehículo para la obtención de ingresos.

Y ¿100% del IVA?  Cuando tu vehículo cumpla con las suguientes características:

a)     Mixtos utilizados en el transporte de mercancías.

b)     Prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.

c)      Los utilizados en la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación.

d)    Usados por sus fabricantes en la realización de pruebas, ensayos, demostraciones o en la promoción de ventas.

e)     Para desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.

f)     Servicios de vigilancia.

Aquí vamos a detenernos en detalle con los “vehículos mixtos”. Un vehículo mixto según la normativa Anexo del Real Decreto legislativo 339/1990,

Vehículo Mixto: Automóvil especialmente dispuesto para el transporte, simultáneo o no, de mercancías y personas hasta un máximo de nueve incluido el conductor, y en el que se puede sustituir eventualmente la carga, parcial o totalmente, por personas mediante la adición de asientos.

Es pues que, sí tenemos un monovolumen/furgoneta que utilizamos para el transporte de materiales. Además este vehículo lo llevamos rotulado con nuestro nombre comercial. También se da la circunstancia que para nuestro uso particular disponemos de otro vehículo. Y sí este monovolumen/furgoneta que tenemos está catalogado como vehículo con alternativa industrial. Nos corresponde 100% de las cuotas de IVA que hayamos soportado por la adquisición y/o mantenimiento de este vehículo.

¿Por qué? Porque podemos demostrar que ese vehículo está vinculado a la actividad al cien por cien y se ajusta a la definición que la norma indica de Vehículo Mixto.

Cuantas más circunstancias se den entorno al vehículo que tenemos que acrediten su uso puramente profesional, mejor.

Con relación al IRPF

Con respecto a este impuesto, no hay medias tintas.  O se vincula al 100% con la actividad o no se vincula. Es curioso que para una vinculación del 100% se tenga en cuenta la misma normativa que para el IVA (tipos de vehículos). Pero en caso de un vehículo “compartido” con la actividad privada, no existe esa posibilidad del 50%. Aquí la incongruencia antes mencionada.

 

¿Es práctica habitual que en el IRPF se aplique el 50% de los gastos en los que incurre el vehículo?

 

Sí. Ésto se debe a que muchas reparaciones del mismo son resultado del uso constante en la actividad económica. ¿Está bien hecho? No, no se ajusta a normativa.

No obstante, hay que apuntar que existen sentencias en las que se reconoce dicho derecho a deducción. Llegado el caso de que Hacienda no lo admita como gasto deducible, vía administrativa se puede reclamar e insistir en ello.

 

Nuestro libro de gastos

Después de ver que podemos deducirnos un 50% del IVA, pero no su Base Imponible, tenemos la siguiente duda en nuestra gestión fiscal.

¿Qué debo registrar en mi Libro de gastos?

Aconsejamos registrar la Base Imponible al 50% y el IVA soportado de ese 50% y luego, cuando hagas la declaración del modelo 130 haces ajustes sobre el total de gastos (sumatorio de todas las bases imponibles). Al total de gastos que aparece en el Libro, le descuentas lo que no es “fiscalmente deducible”.

Recomendamos que guardes junto con el modelo 130 todas las notas vinculadas a esos ajustes. Así justificar por qué no cuadran esos totales del Libro de Gastos con tus declaraciones.

¿Cómo deducir los gastos de un coche siendo autónomo?